Las dos y media de la mañana y aquí he vuelto. Vuelvo a sentir un pequeño despertar de emociones y sentimientos que me vinculan directamente con estas letras o, mejor dicho, con esta necesidad de juntarlas para expresar algo. Posiblemente mucho de lo plasmado aquí hasta ahora haya cambiado. Mi pensamiento, al igual que mi habilidad comunicativa y mi forma de comportarme ha seguido evolucionando y cambiando de forma. Posiblemente si leo a la Sra. Rouge del pasado ponga el grito en el cielo por la cantidad de sandeces que podía escribir. Pero no pasa nada. Eso también forma parte de mi historia, de mi pasado. Pero si hay algo que no queda enterrado en un versículo anterior de mi es mi fiel defensa del amor y mi férrea lucha contra los estereotipos en las relaciones. Hoy vuelvo a hablar de la perdurabilidad. En mi entorno cercano se están dando últimamente bastantes situaciones en las que observo cómo las personas seguimos autocastigándonos y autocompadeciéndonos por seguir ligado...
Nuevamente, como siempre, me inspiran. Fernando Savate r , en una de las entradas de su Diccionario Filosófico , manifestaba (bajo mi interpretación de sus palabras) que la Felicidad es una mera proyección a la que le sobra la vida. Esta " se manifiesta a pesar de todos los pesares, propios o ajenos. No porque los ignore, sino porque los vence ", Entonces, pues, ¿por qué esta lucha constante de las personas por encontrar la felicidad? La felicidad llega, cosa muy distinta es cómo se manifiesta. La felicidad llega pero, muchas veces, luchamos contra ella. [STOP: No siga leyendo si va a pensar sobre el bienestar y la felicidad situando el foco de análisis a un contexto dramático]. Desvariando un poco, que es lo que mejor se me da, y retomando el foco en el pensamiento social, somos nosotras las personas las que en gran medida nos oponemos a disfrutar de esa felicidad. Aceptarla o aceptar aquello que la produce muchas veces nos supone: Un cambio en nuestras vi...
A menudo me encuentro con conversaciones con amigos, amigas o conocidxs sobre sus vidas sentimentales. Dualidades cargadas de amargura. El quiero y no puedo, el quiero y no debo y el quiero y no sé cómo hacerlo. Estas cuestiones que nos asaltan no son más que meras barreras que nosotros mismos, como personitas emocionales, nos ponemos. Que sí, que nos las ponemos nosotrxs. Que la vida no es fácil, ¿cómo iba a serlo enamorarse? ¿Cómo pretendéis vivir una nueva aventura sin superar obstáculos?La vida son barreras que nos hacen sentirnos vivos, si no, rozaríamos la sencillez de la muerte. Soy fiel al amor propio, a mirar por uno mismo y eso por eso que defiendo de forma preponderante el 'let the river run'. Aventúrese a sentir como lema en mi bandera . Y es que no hay miedo que paralice más, ni miedo más irracional que el que nos invade cuando sentimos. Y sí, por supuesto, como era de esperar [ que lo he dicho al principio del post, no me seáis lumbreras ] hablo de l'amour. ...
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